15.6.08

La Retirada

Llegó el domingo Alquimista. Domingo que podría ser un día más en la semana, un domingo más entre tantos domingos del año. Un domingo cualquiera donde empujamos el caldero hasta este laboratorio de Alquimistas. Un domingo donde experimentamos con palabras, música, sonidos, cultura...
Pero no es así, Alquimista. En esta noche de domingo caben todos los domingos de la historia. En esta Noche de Alquimias, caben todas las noches del mundo. Esta noche estaremos despidiéndonos; diciendo hasta siempre!!!


¿Por qué pesan tanto las despedidas Alquimista? Aún sabiendo que hemos de regresar en cualquier momento... ¿Por qué pesan tanto?
Tal vez porque las despedidas implican la separación de algo o alguien por algún tiempo, de algo o de alguien con quien entablamos afectos.

Las despedidas significan no vernos hasta un posible reencuentro, significa crear fantasmas en las noches, ausencias, extrañezas, incertidumbre de no saber del regreso, la posibilidad aunque sea remota, de que no llegue nunca el reencuentro.

La despedida implica que se abran brechas; distancias que pueden ser infinitas, tiempos que pueden ser eternos. Pero todas esas cosas que nos pasan y nos pesan, significan también que una ALQUIMIA tuvo sus efectos, que una extraña química de conjuros y pócimas crearon lazos entrañables entre personas o entre las personas y las cosas. Entonces nos preguntamos ¿por qué tenemos que irnos cuando el corazón tira para quedarse? ¿por qué las personas se apartan de lo que han creado, de lo que aprendieron a amar?

Mientras los lazos del alma nos atan, las razones terrenales nos obligan a tomar distancia.
Podemos decir Alquimista, que en un mundo donde el hombre “vale” por lo que posee física y materialmente, en un mundo donde el afán del lucro está por encima de los lazos sentimentales, de poco vale el amor... y nos empujan a decir adiós cuando empieza a chiflar la panza...

Las despedidas son necesidades creadas que en ciertas condiciones de vida son más pesadas para los que menos tienen.
Se despide el laburante de su familia cada mañana. Se va con sus pesares. Se despide el estudiante que terminó una etapa. Se despiden los amantes, se despide el año que se acaba, se despiden los que migran, el que viaja buscando nuevos horizontes, se despiden cargando la mochila de la esperanza. Se despide al que muere y los lazos se van estrechando...

¿Cuándo será el día en que las despedidas no duelan tanto?
Será el día en que desterremos de nuestras vidas la causa mayor de nuestras desgracias. Ese día añorado, los lazos creados, los lazos que nos hermanan serán nuestra fuerza y las despedidas ya no serán una dolor nuestro sino la celebración de nuestra humanidad enlazada.

Échele al caldero Alquimista, una puerta abierta que espera el regreso. Recoja a espaldas del camino las huellas dejadas y échelas al caldero antes de que las devore el tiempo, échele un pañuelo agitándose al viento, una mano dibujando siluetas en el aire, échele un corazón apretado de congojas, una risa, un beso, una última mirada al paisaje que dejamos...

Ajuste el alambique Alquimista que allí destilaremos abrazos y saludos, para descubrir en la esencia de ese nudo que nos ata, que no existen las ausencias, ni las distancias cuando brotan raíces de los campos del alma.-

11.5.08

Miedos

Las sobras de la noche comienzan a cubrir la ciudad. Hombres y mujeres corren a ocultarse en sus casas, temerosos porque en la oscuridad arrecian hombres lobos, vampiros chupasangre y un miedo ancestral que no perdona.
Miedo alquimistas... esa perturbación angustiosa ocasionada por un peligro real o ficcionado que amenaza la integridad física o psíquica de una persona.
Miedos alquimistas, que a veces llegan a paralizarnos.

América fue sembrada de largas décadas de miedo y terror en manos de moustros sanguinarios, voraces asesinos ocultos en la espesa niebla de las dictaduras y el neoliberalismo.
Y nos dejamos morder de traiciones, de desesperanzas, de consumismo, de conformismo y de temores... Pero muchos supimos correr el velo y aquí estamos, alquimistas, fabricando fórmulas que rompan el miedo a ser libres.

No se asusten, no estamos solos esta noche. Y ninguna noche será tan oscura, ni para matar tanto sol dentro de estos frasquitos llenos de sueños.
Sacudan ese julepe, alquimistas, que no hay miedo allí donde existe un amigo, un abrazo, un beso, una oreja pronta a las palabras, una palabra que nos hace respirar. Sáquese el cuiqui, que las brujas existen y atrévase a combatirlas, si no fuese así sería como pensar que todo lo malo del mundo es inexplicable, y ese pensamiento incrédulo nos obligaría a temblar de miedo ante tanta incertidumbre e ignorancia de las cosas que nos pasan y nos pesan.


(silencio)

Peor sería este silencio.

(y otro)

Peor sería la nada.

(...)

Nada.

(...)

Eche alquimista todo lo que encuentre en el caldero, no deje nada sin cocinar, un cacho de aire puro para respirar, un frasco vacío lleno de misterios, una caja de Pandora, un ataúd y estacas de madera. Deje que las musas soplen el fuelle, que resabios fantasmagóricos del pasado se destilen en el alambique. Arroje al caldero los cucos, los hombres de la bolsa, el dinero y el temor a perderlo todo. Echaremos una biblia, un botón rojo, unas torres gemelas, un mapa roto de Afganistán. No tema revolverlo, no tema dar vuelta todo, revolucionar sus componentes... Si el temor a fracasar existe, que el fracaso no nos llegue sin haber echo lo suficiente.-



Get Your Own Player!


5.5.08

1º de Mayo


Buscaban los antiguos alquimistas hacer oro del carbón. Hoy yugamos el destino, laburamos la suerte grela, experimentamos conjuros según nuestra condición. Somos alquimistas de este mundo, la base en la que se mueve toda sociedad. Somos el carbón que nutre la caldera, que impulsa los mecanismos que produce las mercancías, que se transforman en riquezas, donde se sienta la vida del patrón. Que desde lo alto de alguna oficina mira como se consumen nuestras vidas de trabajador y se convierten en oro nuestras vidas de carbón.

¿Pero que es el trabajo alquimista? Acaso la actividad humana por la cual el hombre interactúa con la naturaleza para su transformación y por este medio las sociedades sacian sus necesidades? Entonces nos preguntamos ¿Por qué después de 8, 10, 12 horas de yugarla diariamente, muchas personas no alcanzan a satisfacer las necesidades mínimas como el alimento, la vivienda, la educación, la salud, la vestimenta?

¿Qué es el trabajo entonces? ¿Una maldición divina de la cual no podemos zafar? Y por eso están penoso y tedioso ir a laburar?

Cierto... muchos sacian por demás sus necesidades y no son justamente las personas que más laburan.
Somos proletarios, pobres otarios. Somos la noria, la vida y la pena que junto a las vaquitas transitan la misma senda. Pero como diría un sabio alquimista de la poesía: “las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas”.
El problema no es el trabajo alquimista, el problema es quien se queda con el laburo y quien se queda con las riquezas.

Esta noche Alquimistas, echaremos al caldero corroidos engranajes del alma empapados en aceites, naftas, agua potable para la vida. Una rueda, una tuerca, hacha y tiza. Echaremos sal, mucha sal y salarios para neutralizar los grilletes de un esclavo. Usaremos mamelucos y cascos por si la pócima estalla de rabia o explota alguna huelga.

Aquí estaremos contratados y recontra atados. Y si todo sale bien nos dejaran efectivos... El patrón ya nos dijo que el sueldo es un poco menos y si no estamos de acuerdo, un enorme ejército de alquimistas desocupados esperan ocupar un puesto y probar la suerte de todo proletario.

1.5.08

Tristezas de domingo


Este día Alquimistas, este séptimo día, día de dominicas, día de reposo, día consagrado al dios de los cristianos... este día Alquimistas, vamos a hacer Domingo...
¿Pero cómo se hace un domingo? ¿Cómo se construye el día donde culmina la semana?
Evadiendo esa responsabilidad, los almanaques escupirán domingos al principio de la semana.

Este día nos levantaremos tarde... esquivando las resacas del sábado. Iremos a lo de la vieja, a lo de algún amigo... Nos fijaremos si hay algo para hacer en la casa. Solo nos fijaremos y patearemos la pelotita para otro día. Hablando de pelotitas, hoy juega el equipo de mis amores, hoy domingo de fútbol...

Llegada la noche, Alquimistas, el domingo comienza a pesar, mañana habrá que reiniciar la jornada laboral, la escuela, el trajín y comenzar a empujar para apretar los días para que el próximo fin de semana no se sienta tan lejos.

Por lo general en los domingos llueven tristezas... hasta la televisión se hace tediosa y parece vacía de contenido. El domingo se deja sentir con mayor rigor, tal vez por que es el día en que necesitamos encontrarle un sentido...

Los domingos suenan a tarde de plaza, a barullo de chicos, suegras, bares, ritmo de cumbia y Chamamé que rompen con la monotonía de la tarde y dan vida a los barrios. Los domingos suenan a potrero, a cerveza en la esquina, a centros comerciales cerrados. Los domingos tienen una garúa finita, casi imperceptible que le lava la cara a la fiaca...

La puerta al lunes comienza a entreabrirse, otra vez a preparar todo, otra vez comenzamos a morir la semana antes de empezar a vivirla... Diga que está usted Alquimista, parado junto a esa puerta, haciendo que todo el domingo se condense en un frasquito... y como un mensaje de auxilio, uno lo arroja al mar, para que algún fulano o fulana rescate algo de nosotros metidos en esta soledad.-




Get Your Own Player!


15.4.08

Sueños


Esta noche, Alquimistas, despiertos o dormidos, nos internaremos en los sueños, intentando explicar aquello que tal vez no tenga explicación. Estamos aquí despiertos en un ensueño al que llamamos radio, palabras, emisores, receptores, transistores, satélites y ondas sonoras que viajan a través del aire.
Somos parte de un sueño colectivo, muy parecido a una ilusión, pero no somos ilusión porque existimos. He aquí una situación: los sueños son vividos, porque alguien los soñó, por lo tanto son parte de nuestra existencia humana y de la irrealidad tangible.
Por ahí andan diciendo, Alquimistas, que somos unos soñadores... ¿pero quien en este mundo, despierto o dormido, alguna vez no soñó?
Lo malo de soñar es no poder despertar, o lo que es peor, despertar y dejar nuestros sueños a un costado para ser parte del sueño de otros... que a costilla nuestra, realizarán.

Soñó la humanidad un día con un mundo distinto, pero gigantescas pesadillas nos hicieron pensar que los sueños, sueños son...
De a poco, muy de a poco, Latinoamérica despierta de una pesadilla de represiones y dictaduras... Y si los sueños son deseos reprimidos... vivamos a pleno nuestros sueños y deseos de un mundo sin opresores ni oprimidos.

Échele al caldero no más... las alas de un hada y el genio de una botella.
No!!! No echen ese frasco de príncipes azules, porque de príncipes y princesas buenas estamos hartos. Échele mejor un poco de fuerza de esos hombre y mujeres de trabajo, de piel áspera, caras tiznadas, ojos profundos y manos gastadas...
Echaremos al caldero un puñado de tierra sin alambrar, un beso añorado, una carcajada compartida, almohadas y camisones.
Esta noche alquimistas, despiertos o dormidos, reafirmaremos nuestra condición de soñadores irremediables... que nadie sueñe por nosotros, nuestro sueño de un mundo mejor... (ronquidos)
Alquimistas!!! Eh!!! Alquimistas!!! (ronquidos)
No se olviden que la belleza de los sueños no se puede matar... no se olviden... que los sueños, si se sueñan con ganas... se convierten en realidad!!!


* "Sueños del Tercer Milenio IV" de Eleazar

12.4.08

Adicciones


Esta noche, alquimistas, haremos el máximo esfuerzo para salir de este laboratorio en el que cada noche de domingo volvemos a caer sin remedio. Los aromas nos seducen, los sabores nos encantan, las luces encandilan y una extraña química nos atrae.
Nos confesamos acérrimos adictos a éstas noches de fábulas domingueras. Pero ¿qué son las adicciones? ¿qué extraño encantamiento no nos permite despegarnos de tal o cual hábito de consumo?

¡¡¡ Cuan débil es el ser humano ante los fetiches !!!

¿Qué lleva al ser humano a caer genuflexo ante las adicciones y vicios? ¿Qué buscamos cuando decidimos perdernos en la oscura noche del auto flagelo?

Aún sabiéndonos racionales, sabiendo las consecuencias, nos lanzamos a la odisea como un Ulises atados de pies y manos, atravesando un mar de sirenas cuyas dulces canciones seducen nuestros sentidos, anula nuestra percepción y orientación a riesgo de perder el rumbo y naufragar entre las rocas... aún así nos lanzamos a la mar siniestra.

Esta noche, alquimistas, el humo acariciará nuestros rostros y nos abrazará hasta asfixiarnos. Destilaremos alcoholes y sueños burbujeantes, mientras las ninfas del bosque pisarán las uvas para la festividad bacanal. Habrá musas en los aquelarres que susurrarán al oído de algún Dionisio viejos chistes verdes. Un verde canabis, misterioso, risueño, ensoñador...

Saquen los naipes, los dados, hagan sus apuestas señores. Hombres y mujeres, entréguense por entero a los placeres lúdicos, que la suerte, todavía, no está echada. Aspiradores, trituradores y vaporizadores de mentiras constituyen ésta maquinaria de quimeras...
Abran la puerta, Alquimistas, esta noche pensaremos en huir de este lugar, y cuando ya logremos alcanzar la salida, sintiéndonos libres al fin, cuando ya estemos afuera... volveremos a entrar. Porque somos alquimistas dependientes. Dependientes de los misterios del universo social y humano, del cual somos parte y sobre el cual ensayamos nuestras fórmulas.Esta noche será... otra noche más de una dosis de domingo a la que llamamos “Noches de Alquimia”.-



Get Your Own Player!


1.4.08

Discriminación


¿Qué echaremos hoy en este caldero Alquimistas?
Hay cosas que irán, otras que no; distinguiremos elementos, clasificaremos componentes y discriminaremos según creamos conveniente.
Dividiremos el caldero en dos, en tres, en miles de veces... que a nuestro entender no tendrán coherencia aunque cada una de las partes sean parte de lo mismo. De cualquier manera lo que cocinaremos hoy Alquimista no pretende causar daño alguno a nadie.
Lo malo de distinguir, clasificar y discriminar, es que cuando esto sale más allá de algún caldero y se vuelca a la sociedad, entonces las distinciones, las clasificaciones y las discriminaciones dejan de ser una simple forma de ordenar y construir para convertirse en una fórmula destructiva que alienta las desigualdades, la altanería y la arrogancia de unos que se creen superiores, sobre otros que bajo su yugo son minimizados, vilipendiados y humillados.

Echaremos al caldero biblias, talmud y coran, mientras que un negro tizón y un rojo comunista alimentan los fuegos del odio. Oiremos algunos clamores con las orejas de un indio chinudo y fiero, oiremos la noche; oiremos los sordos silencios del patrón haciéndose el disimulado, escondiendo la mano después de haber arrojado la piedra.

Y así, del frasco donde guardamos las mentiras, metidas en formol para que no se pudran, sacaremos una anteojera que a la luz del caldero hirviente, dejará ver ranchadas de madera, adobo y chapa... allá donde todos esquivan la mirada.

Una mujer en la cocina y en la cama, un abuelo en su bastón, un enfermo sin remedio, un presidiario con su cruz de rejas, estorbarán la cocción... y usted Alquimista, usted, con su conciencia vaga y confusa, pondrá la conciencia que falta en este menjunje donde se cuajan las miserias humanas.-



Get Your Own Player!


24.3.08

Viajes

Hace cuanto que andamos, alquimistas, esquivando piedras, recolectando pasos alineados, solidificados y que ahora constituyen parte de un camino. Vamos y venimos en tránsito efímero por la vía que a nuestro andar se traza. A nuestros pies, el amor y el odio, no son sino simples componentes de la estructura química de los sólidos, la cual soporta nuestra infantil existencia humana.
Somos eternos viajeros, aunque no nos traslademos a otros espacios físicos.
En esta Noche de Alquimia pondremos a prueba la hipótesis, corroborando que el movimiento se demuestra andando, pero el andar no siempre es ir a alguna parte.
El viajero que se va, muchas veces está llegando.
Quien viene de su viaje, muchas veces no es el mismo que se ha ido. Quien regresa no necesariamente tuvo que haber partido.
Quienes viajan a diario a su obligado trabajo, o quienes viajan llevados por una suerte fayuta para ser un número más en las filas de la manifestación callejera, ni siquiera han salido de si mismos, y es por eso que se internan en viajes sin sentidos.
Esta noche, alquimistas, viajaremos con los que viajan. Mochila, zapatillas de goma y carpa conformarán la poción. Sazonaremos con colectivos, pájaros de metal, agua de mar y algunos pasajeros sin punto de referencia. Andaremos sin andar, echaremos a rodar las huellas, un lagrimón que se pianta, un puerto, un cabo cañaveral, una sonrisa para el bolsillo y un profiláctico para quererse más uno mismo.
Sumaremos así cuajados peregrinos con pies de plomo, inciertos líderes con pies de barro y marineros de agua dulce le darán sabor a la rara mezcla.
La noche más profunda será profanada por redentores en motocicleta, mientras los caballos subidos a sus carros hacen relinchar a los hombres y mujeres tirarán de él en un viaje de cartón.
Los peligros abundan para los viajeros: algunos hoteles esperan impacientes y sedientos, la oportunidad de engullirse a turistas desprevenidos...
Viajantes y buscavidas serán deglutidos en tabernas, fondas y prostíbulos de mala muerte...
Los mochileros no podrán escapar al abrazo del camino. Mientras que piratas, aventureros, conquistadores, expedicionarios y alquimistas nómades solo tienen para ir, allá donde nadie los espera, donde nadie los busca, donde jamás se han ido. Y no por ello estarán a salvo, si por viajar andan perdidos. -




Get Your Own Player!


17.3.08

Violencia


(Cuarto programa, cuarta editorial)

De camino al laboratorio, un extraño sujeto que pasa junto a mí me empuja y sin disculparse continúa su camino. En la calle un colectivero discute con un pasajero. ¿Será esto por la falta de monedas? Las personas corren presurosas por temor de no llegar a tiempo a algún lugar.
A mi paso atravieso una manifestación, un piquete, un campo minado, un desalojo, gases lacrimógenos, una niñita pidiendo limosna... ¡¡¡Llego tarde!!! Me digo y apresuro el paso.
Alcanzo la puerta del laboratorio y recién entonces me doy cuenta que olvidé las llaves... Respiro hondo, me siento en el umbral de la puerta, saco un cigarrillo... lo enciendo y estallo...
Al escuchar el ruido los Alquimistas se asoman a la puerta. No me ven pero saben de mi, sienten la ira, la bronca, la impotencia... No me ven, pero sienten que me alejo con el humo después de explotar.

No sé alquimista, no sé si la VIOLENCIA tiene que ver con un mecanismo de autodefensa de los individuos cuando se sienten amenazados; eso que llaman instinto de supervivencia. De ser así tendremos que asumir que la violencia es parte de la naturaleza humana. Entonces, ¿qué es eso de la paz? ¿podemos hablar de no violencia en un mundo donde las luchas son permanentes?
¿cómo detener este instinto y no explotar si estamos constantemente alertas? ¿quién o quienes amenazan constantemente y hacen que despierte este feroz instinto?
El presionar sobre los pueblos hace que los pueblos se rebelen.
Los opresores amenazados por revueltas responden con violencia.
Los norteamericanos dicen estar acosados por la violencia terrorista y responden con una fuerza terrorista mayor.
Los musulmanes ven amenazado su mundo y responden violentamente.
Los aborígenes respondieron con violencia a la violencia del hombre blanco.
Y así podríamos citar montones de ejemplos y a cada ejemplo sumarle montañas de muerte y destrucción.
Y aún habiendo argumentos de sobra que respalden las explosiones violentas, suelen inculcarnos: NO, la violencia no se justifica por nada en el mundo.
Pero, acaso cualquier acción o reacción por mas prudente y pacífica que se presente, no tiene a ser una forma de presión y amenaza para otros??? ¿acaso ese otro, al verse presionado, no reaccionará en forma violenta?
La pregunta entonces sería: ¿por qué existen estas presiones? ¿por qué unos presionan sobre otros? ¿por ambición de poder? ¿por afán de lucro? ¿mezquindades? ¿por placer? ¿por qué las guerras, las torturas, la represión, la explotación, el hambre, la miseria, las revoluciones?

En esta noche de alquimia , el caldero hará ebullición.
Toda la masa fermentada, contenida en su interior, hervirá hasta que los gases acumulados presionen de manera tal, que la fuerza en expansión supere la rigidez de la masa en reposo. Pero no se preocupe, usted no lo verá estallar. Se asomará a esta puerta y nosotros nos iremos alejando tras el humo, después de la explosión.
Con cuidado iremos echando al caldero los ingredientes necesarios: algo de bronca, algo de rabia, un cacho de dinamita, unas gotas de trotil, una mecha encendida...
Algo de resignación también, pero para que haga efecto lo mezclaremos con impaciencias y desolaciones... Echaremos un avión que viene cayendo, una tumba sin nombre, la bala que dobló la esquina, un poco de audacia y otro poco de cobardía... y las alas de una paloma blanca que se cruzó en el camino...


Imágen: fragmento del Guernica de Picasso


13.3.08

Aprendiendo...

(16/3)

Buscaban los antiguos alquimistas transformar metales baratos en oro, o descubrir la fuente de la juventud eterna. Nada fue infructuoso Alquimista. En cada experimento, en dada fracaso, en cada acierto, nuestros antepasados alquimistas acumularon montañas de riquísimos saberes, valiosísimos conocimientos que transcendieron los tiempos y aún permanecen vivos y eternos.
Pero ¿cómo aprendemos? ¿por qué aprendimos? ¿qué necesidad nos empuja a explorar conocimientos? ¿buscamos hacer mejor al ser humano? O solo armarnos para encarar con mayor posibilidades de éxito, la diaria lucha por sobrevivir en este mundo?
En fin... uno no puede dejar de admirar tanto conocimiento suyo, maestro alquimista. Aunque los registros cuenten más de sus fracasos que de sus aciertos. Y los experimentos dicen más por sus fallas que por sus logros. La prueba como método de trabajo conlleva como arma de aprendizaje el error. Lo suyo es un eterno pifiar buscando llenar aquellos espacios que el conocimiento científico no puede llenar. Todo esto nos enseña que el azar no existe por naturaleza, ni por magia, ni desidia del destino o seres divinos. Existe porque usted maestro Alquimista lo inventó. El azar, ese agujero sin explicación racional, solo existe por error de alguna práctica.
El acercamiento del ser humano al mundo ideal tiene que ver con que hombres y mujeres hayan aprendido a capitalizar y comprender sus errores. Comprensión que no llega tan solo por acumulación de saberes, ni por ese azar ajeno, sino también por nuestra práctica y compromiso.
Y aquí estamos Alquimista, subidos a los errores de nuestra propia experiencia práctica, en esta Noche de Alquimias, aprendiendo de nosotros mismos...




4.3.08

Memoria, recuerdos, olvidos...

(Segundo programa 9/3)
Esta es la noche de las noches, Alquimista.
Donde reinan las sombras de los Olvidos. Noches de sueños. La noche de los que ven sin ver, de los que sueñan despiertos, de los que despiertan sueños, de los que sueñan con despertar...
Parece cierto que los sueños son como recuerdos dormidos, despiertos olvidos en algún rincón de la memoria. ¿Cuál es la razón Alquimista, de las sombras que se proyectan en la memoria? ¿Por qué olvidamos? ¿Por qué olvidan los pueblos? ¿Por qué olvidan los gobernantes? ¿Por qué oscurece a un lado de la humanidad cuando la otra faz resplandece?
Eche más leña al fuego amigo Alquimista, meta fuelle nomás, haga viento. Que chiflen las pavas, que estallen en ebullición los calderos, que la alquimia se propague...!!! que al destapar las ollas salten luciérnagas a la negra noche del olvido, que chisporroteen los recuerdos, que encendidos recuerdos echen luz sobre las sombras esta noche.
Eche al caldero los ingredientes, que se mezclen, que se conjuguen, que se hagan poemas. Que la esencia de la Alquimia inunde el espacio. Deje que el vapor se haga musicalidad, deje que la música se derrame.
Muéstreme Alquimista los eternos resplandores de una mente sin recuerdos, guardados en una caja de ilusiones. Échele algún condimento picante al menjunje, de esos que hacen dar comezón.
Revuelva el caldo preguntando cosas acerca de la infancia, destile recuerdos Alquimista, concentrado perfumes de recuerdos metidos en frasquitos. Síntesis de gigantescos procesos.
Destile machetes, ayuda memoria, cuadros conceptuales, fórmulas mágicas, sueños inclumpidos. Destile viejos jeroglíficos, voces del mañana, notas musicales, utopías inconclusas...
Que la Alquimia concentrada en cada átomo estalle, que se expanda su onda.Que la Alquimia sea expresión, y al son de los conjuros, que sea Palabra...!!!

*Imágen: Memoria de L. F. Noé


19.2.08

Encuentros


(Primer Programa, primera editorial)
Cada domingo de cada semana nos iremos encontrando, Alquimistas... y exploraremos los profundos rincones de la Noche. Y cuando decimos noche, no es en alusión al transcurso del tiempo en el cual la luz solar no aparece sobre el horizonte, sino a todo aquello que aparece tras un manto oscuro y permanece confuso en la penumbra de la memoria.
Decimos noche a la sombra fantasmal del olvido, al lado oscuro de una historia contada por los vencedores.
Decimos noche al horror de las guerras, a las descaradas mentiras que engatusan y encandilan a los pueblos.
Las noches cobijan a familias sin techo y empujan a cartoneros que quedan a merced de lobos, vampiros y cazafantasmas.
Aquí nos encontrará Alquimista, alrededor del caldero, ensayando fórmulas y conjuros, buscando un delgado hilo de luz que nos guié a explorar esas noches. Nos encontramos sin comprender demasiado cual es la fuerza que nos arrastra a este encuentro de domingos cuasi fabuleros. No sabemos si estamos donde queremos o donde debemos. El deber y el querer se parecen al desencuentro, como el sol y la luna, como el invierno y la primavera. En fin, decíamos Alquimista... no sabemos que extraño magnetismo o producto de que nuestros destinos confluyen en esta parte del finitísimo universo.
Cada uno de todos nosotros, todo de cada uno, constituyen este encuentro nocturno alrededor del caldero y aún así reunidos somos un todo incompleto. Algo desconexos a veces, algo desencontrados otras... como el sol y la luna, como el invierno y la primavera, que aún siendo tan distantes, casi sin cruzar miradas componen parte de un todo.
No sabemos si el destino tuvo algo que ver en estos encuentros, pero sí sabemos que estos encuentros (entre otras cosas) tendrán mucho que ver con nuestro futuro destino. Aquí estamos Alquimista, hurgando en cada noche de domingo, encontrándonos con ustedes...

*Imagen: Encuentro de M.C. Escher

Tres, dos, uno... EN EL AIRE...!!!