
Esta noche, alquimistas, haremos el máximo esfuerzo para salir de este laboratorio en el que cada noche de domingo volvemos a caer sin remedio. Los aromas nos seducen, los sabores nos encantan, las luces encandilan y una extraña química nos atrae.
Nos confesamos acérrimos adictos a éstas noches de fábulas domingueras. Pero ¿qué son las adicciones? ¿qué extraño encantamiento no nos permite despegarnos de tal o cual hábito de consumo?
¡¡¡ Cuan débil es el ser humano ante los fetiches !!!
¿Qué lleva al ser humano a caer genuflexo ante las adicciones y vicios? ¿Qué buscamos cuando decidimos perdernos en la oscura noche del auto flagelo?
Aún sabiéndonos racionales, sabiendo las consecuencias, nos lanzamos a la odisea como un Ulises atados de pies y manos, atravesando un mar de sirenas cuyas dulces canciones seducen nuestros sentidos, anula nuestra percepción y orientación a riesgo de perder el rumbo y naufragar entre las rocas... aún así nos lanzamos a la mar siniestra.
Esta noche, alquimistas, el humo acariciará nuestros rostros y nos abrazará hasta asfixiarnos. Destilaremos alcoholes y sueños burbujeantes, mientras las ninfas del bosque pisarán las uvas para la festividad bacanal. Habrá musas en los aquelarres que susurrarán al oído de algún Dionisio viejos chistes verdes. Un verde canabis, misterioso, risueño, ensoñador...
Saquen los naipes, los dados, hagan sus apuestas señores. Hombres y mujeres, entréguense por entero a los placeres lúdicos, que la suerte, todavía, no está echada. Aspiradores, trituradores y vaporizadores de mentiras constituyen ésta maquinaria de quimeras...
Abran la puerta, Alquimistas, esta noche pensaremos en huir de este lugar, y cuando ya logremos alcanzar la salida, sintiéndonos libres al fin, cuando ya estemos afuera... volveremos a entrar. Porque somos alquimistas dependientes. Dependientes de los misterios del universo social y humano, del cual somos parte y sobre el cual ensayamos nuestras fórmulas.Esta noche será... otra noche más de una dosis de domingo a la que llamamos “Noches de Alquimia”.-
Nos confesamos acérrimos adictos a éstas noches de fábulas domingueras. Pero ¿qué son las adicciones? ¿qué extraño encantamiento no nos permite despegarnos de tal o cual hábito de consumo?
¡¡¡ Cuan débil es el ser humano ante los fetiches !!!
¿Qué lleva al ser humano a caer genuflexo ante las adicciones y vicios? ¿Qué buscamos cuando decidimos perdernos en la oscura noche del auto flagelo?
Aún sabiéndonos racionales, sabiendo las consecuencias, nos lanzamos a la odisea como un Ulises atados de pies y manos, atravesando un mar de sirenas cuyas dulces canciones seducen nuestros sentidos, anula nuestra percepción y orientación a riesgo de perder el rumbo y naufragar entre las rocas... aún así nos lanzamos a la mar siniestra.
Esta noche, alquimistas, el humo acariciará nuestros rostros y nos abrazará hasta asfixiarnos. Destilaremos alcoholes y sueños burbujeantes, mientras las ninfas del bosque pisarán las uvas para la festividad bacanal. Habrá musas en los aquelarres que susurrarán al oído de algún Dionisio viejos chistes verdes. Un verde canabis, misterioso, risueño, ensoñador...
Saquen los naipes, los dados, hagan sus apuestas señores. Hombres y mujeres, entréguense por entero a los placeres lúdicos, que la suerte, todavía, no está echada. Aspiradores, trituradores y vaporizadores de mentiras constituyen ésta maquinaria de quimeras...
Abran la puerta, Alquimistas, esta noche pensaremos en huir de este lugar, y cuando ya logremos alcanzar la salida, sintiéndonos libres al fin, cuando ya estemos afuera... volveremos a entrar. Porque somos alquimistas dependientes. Dependientes de los misterios del universo social y humano, del cual somos parte y sobre el cual ensayamos nuestras fórmulas.Esta noche será... otra noche más de una dosis de domingo a la que llamamos “Noches de Alquimia”.-

No hay comentarios:
Publicar un comentario