
Esta noche, Alquimistas, despiertos o dormidos, nos internaremos en los sueños, intentando explicar aquello que tal vez no tenga explicación. Estamos aquí despiertos en un ensueño al que llamamos radio, palabras, emisores, receptores, transistores, satélites y ondas sonoras que viajan a través del aire.
Somos parte de un sueño colectivo, muy parecido a una ilusión, pero no somos ilusión porque existimos. He aquí una situación: los sueños son vividos, porque alguien los soñó, por lo tanto son parte de nuestra existencia humana y de la irrealidad tangible.
Por ahí andan diciendo, Alquimistas, que somos unos soñadores... ¿pero quien en este mundo, despierto o dormido, alguna vez no soñó?
Lo malo de soñar es no poder despertar, o lo que es peor, despertar y dejar nuestros sueños a un costado para ser parte del sueño de otros... que a costilla nuestra, realizarán.
Soñó la humanidad un día con un mundo distinto, pero gigantescas pesadillas nos hicieron pensar que los sueños, sueños son...
De a poco, muy de a poco, Latinoamérica despierta de una pesadilla de represiones y dictaduras... Y si los sueños son deseos reprimidos... vivamos a pleno nuestros sueños y deseos de un mundo sin opresores ni oprimidos.
Échele al caldero no más... las alas de un hada y el genio de una botella.
No!!! No echen ese frasco de príncipes azules, porque de príncipes y princesas buenas estamos hartos. Échele mejor un poco de fuerza de esos hombre y mujeres de trabajo, de piel áspera, caras tiznadas, ojos profundos y manos gastadas...
Echaremos al caldero un puñado de tierra sin alambrar, un beso añorado, una carcajada compartida, almohadas y camisones.
Esta noche alquimistas, despiertos o dormidos, reafirmaremos nuestra condición de soñadores irremediables... que nadie sueñe por nosotros, nuestro sueño de un mundo mejor... (ronquidos)
Alquimistas!!! Eh!!! Alquimistas!!! (ronquidos)
No se olviden que la belleza de los sueños no se puede matar... no se olviden... que los sueños, si se sueñan con ganas... se convierten en realidad!!!
Somos parte de un sueño colectivo, muy parecido a una ilusión, pero no somos ilusión porque existimos. He aquí una situación: los sueños son vividos, porque alguien los soñó, por lo tanto son parte de nuestra existencia humana y de la irrealidad tangible.
Por ahí andan diciendo, Alquimistas, que somos unos soñadores... ¿pero quien en este mundo, despierto o dormido, alguna vez no soñó?
Lo malo de soñar es no poder despertar, o lo que es peor, despertar y dejar nuestros sueños a un costado para ser parte del sueño de otros... que a costilla nuestra, realizarán.
Soñó la humanidad un día con un mundo distinto, pero gigantescas pesadillas nos hicieron pensar que los sueños, sueños son...
De a poco, muy de a poco, Latinoamérica despierta de una pesadilla de represiones y dictaduras... Y si los sueños son deseos reprimidos... vivamos a pleno nuestros sueños y deseos de un mundo sin opresores ni oprimidos.
Échele al caldero no más... las alas de un hada y el genio de una botella.
No!!! No echen ese frasco de príncipes azules, porque de príncipes y princesas buenas estamos hartos. Échele mejor un poco de fuerza de esos hombre y mujeres de trabajo, de piel áspera, caras tiznadas, ojos profundos y manos gastadas...
Echaremos al caldero un puñado de tierra sin alambrar, un beso añorado, una carcajada compartida, almohadas y camisones.
Esta noche alquimistas, despiertos o dormidos, reafirmaremos nuestra condición de soñadores irremediables... que nadie sueñe por nosotros, nuestro sueño de un mundo mejor... (ronquidos)
Alquimistas!!! Eh!!! Alquimistas!!! (ronquidos)
No se olviden que la belleza de los sueños no se puede matar... no se olviden... que los sueños, si se sueñan con ganas... se convierten en realidad!!!
* "Sueños del Tercer Milenio IV" de Eleazar


